Wednesday, December 3, 2008

Para Cappa, el ciclón ganó merecidamente

"Lo que preocupa es perder abultadamente un clásico que durante mucho tiempo lo tuvimos bajo nuestro control, ya que tanto el sábado como en los primeros 37 minutos de hoy San Lorenzo no nos superó", indicó Cappa.

"Pero en el segundo tiempo el equipo perdió el orden y quedó a merced del rival, aunque San Lorenzo nunca llegó por abajo, sino mediante centros", destacó el técnico.

Para Cappa "el equipo se descompuso al cabo del primer gol y después sobrevino la goleada". "Pero eso se debió en gran medida porque se jugó muy cerca de nuestro arquero, lo que les permitió a ellos cabecear con muchas chances en el área", sostuvo el entrenador.

"Por eso San Lorenzo ganó bien, aunque haya jugado la mayor parte del encuentro con un hombre de más. Pero siempre es doloroso ser goleado en un partido tan especial", completó Cappa.

Huracán 1 - San Lorenzo 4

Haría falta demasiado talento para decodificar el rico mensaje del fútbol, un irrepetible fenómeno social que no reconoce otro motivo o necesidad que no pase por la pasión, por lo inexplicable que resulta detallar que un partido, por culpa de la lluvia -mucha- arranca un día y termina 72 horas después. Haría falta demasiado texto para graficar la locura de la gente del Ciclón. Se resume en un título: pasó la tormenta. Con un agregado: arrancó otra, sin gotas y sin rayos, más de corazón y venas ardiendo.

A los 16, el sábado, Saúl Laverni suspendió el clásico, justo cuando Huracán ganaba 1-0 con el grito de Paolo Goltz. Ayer, con sol y algunas nubes -se disputaron 74 minutos divididos en dos tiempos-, el Ciclón fue autorreferencial: pasó por arriba al Globo y le metió cuatro en media hora. El equipo de Miguel Russo le dio vuelta el clásico al de Angel Cappa -felicitó al rival por la buena actuación, un gesto para destacar y para aplaudir hasta que lo entiendan quienes no cazan un fútbol- y se puso a dos puntos del único líder del Apertura, Boca. Los goles los convirtieron Aureliano Torres, Chávez y Silvera -hizo dos-.

Es verdad, Huracán jugó con uno menos porque el sábado había sido expulsado Pastore. Pero la diferencia no hay que buscarla desde ese rincón. La idea de San Lorenzo de moverse por las bandas y tirar centros se hizo efectiva con gloriosos resultados. En el complemento, a los 3 minutos, nació el empate por la derecha. Adrián González tiró la bola al primer palo y Aureliano Torres, que se cruzó desde la izquierda cabeceó cruzado. Gol para revivir la ilusión de un equipo que todos daban por muerto. ¿Y ahora?

El paraguayo Torres envió un centro pasado, Gastón Aguirre cabeceó al medio del área y Chávez puso el frentazo para poner al frente a su equipo. Los dos de Silvera sirvieron para humillar al clásico rival, para hundirlo en sus problemas.

Pasó la tormenta. A dos de la punta, San Lorenzo sabe que siempre que llovió, paró.
Fuente: diario La Razón - 3 de diciembre de 2008

Para Cappa Huracán era más que San Lorenzo hasta la suspensión

El entrenador de Huracán, Angel Cappa, consideró hoy una "lástima" la suspensión del encuentro, porque estaban jugando "mejor" que San Lorenzo.

A pesar de eso, Cappa se mostró conforme con la medida tomada por el árbitro Saúl Laverni, al tiempo que destacó la actuación de sus dirigidos durante los 16 minutos que duró el cotejo.

"Es una pena porque teníamos mucho atrevimiento, ritmo y estábamos manejando muy bien la pelota pero los partidos cambiantes" indicó el técnico en declaraciones formuladas a la prensa.

A propósito agregó: "Los chicos estaban jugando muy bien, mejor que San Lorenzo, aunque esto no quiere decir nada porque fue muy poco tiempo".

Respecto de la suspensión del cotejo, admitió que estaba bien tomada la decisión porque "era imposible" y no se podía "ni caminar".

En otro orden, explicó que en el vestuario encontró a los jugadores "muy contrariados", no sólo por la temprana expulsión del delantero Javier Pastore, sino también porque "estaban jugando bien".

Sobre la reprogramación del encuentro, Cappa aseguró que es difícil que sea esta semana, porque Huracán debe jugar el viernes de vuelta.

El entrenador del "Globo" aseguró que no piensa realizar muchas variantes para cuando se reanude el encuentro porque "echaron a uno sólo, no a cuatro, tampoco es demasiado".

Huracán ganaba el clásico ante San Lorenzo por 1 a 0, pero la lluvia aguó las emociones

Huracán le ganaba como local 1 a 0 el clásico de barrio a San Lorenzo de Almagro, pero la lluvia obligó a suspender el partido correpondiente a la decimoséptima fecha del torneo Apertura de fútbol, cuando sólo se jugaban 16 minutos del primer tiempo.

El conjunto de Parque Patricios se imponía con un cabezazo de Paolo Goltz, a los 11 minutos, pero a los 13 sufrió la expulsión del delantero Javier Pastore por una fuerte falta contra el mediocampista Juan Manuel Torres.

Sin embargo, a los 16 minutos, cuando la lluvia era incesante y ya complicaba el traslado del balón en varios sectores de La Bombonera, donde Huracán hacía de local, el árbitro Saúl Laverni decidió suspender el cotejo.

"El partido está suspendido a los 16 minutos. La pelota no circula y se ponía en riesgo a los jugadores. A lo mejor si paraba esta cancha podía drenar, pero no sucedió y lo mejor era que suspenderlo", afirmó Laverni al término del cotejo, al tiempo que anticipó que enviará el informe esta noche para que la AFA lo reprograme lo antes posible.

Las casi 20 mil personas que se acercaron a La Bombonera, entre ellas el entrenador de la Selección argentina, Diego Maradona, quien ocupó su palco personal, debieron irse del estadio esperando la continuación del mismo.

En tanto, el arquero de San Lorenzo, Agustín Orión, se quejó por la tardanza del árbitro en suspender el cotejo, aunque coincidió con Laverni de que no podía continuarse con las acciones.

"Hay que tener un poquito de sentido común. Le estoy diciendo a Laverni que no se podía seguir, porque los muchachos me decían que no veían nada. No se tendría que haber jugado más de 10 minutos", explicó el guardameta "azulgrana".

En los pocos minutos que pudieron verse fútbol, siempre bajo una cortina de agua, Huracán tuvo las acciones más claras y evidenció una mejor actitud para ir a buscar el encuentro.

A los 6 minutos, el venezolano César González encabezó un contragolpe por el centro y cedió a Hernán Barcos sobre la derecha, pero una oportuna salida de Orion evitó que el delantero "quemero" pudiera definir al gol.

San Lorenzo intentaba controlar el balón en el mediocampo, pero ni Santiago Solari ni Cristian Ledesma estaban cómodos en un terreno que empezaba a perder estabilidad.

Sobre los 11, una dudosa falta entre Leandro Díaz y el juvenil Fernando Meza de San Lorenzo, derivó en un tiro libre en favor de los dirigidos por Angel Cappa cobrado a instancias del del juez de línea Hernán Maidana.

De esa falta, ejecutada por el venezolano González desde la derecha llegó el gol de Huracán, cuando Goltz anticipó a Andrés Silvera y colocó un perfecto cabezazo que no pudo ser desviado por Orión.

La alegría "quemera" duró poco tiempo, porque a los 13 Pastore se pasó de violento ante Juan Manuel Torres -nada tenía que ver el campo de juego- y Laverni con mucho atino, decidió mostrarle la tarjeta roja.

A esa altura, el campo de juego mostraba grandes charcos de agua, y por ese motivo Laverni decidió dar por terminado el cotejo, dado que la situación complicaba la integridad física de los protagonistas.

Tuesday, November 25, 2008

"No podemos convertir noventa minutos en un sufrimiento"

A tres partidos de haber vuelto, a pocos días de un jugar un clásico que llega calentito. Pero Angel no se inmuta: "Tenemos muchísimos deseos de ganar. Es especial. Pero que no se convierta en locura".

- De Madrid a la Quemita...
- Tengo la esperanza de ayudar a Huracán a seguir creciendo. Tiene que ser un equipo respetado en poco tiempo.

- ¿Por qué Huracán?
- Por ser Huracán. Cumplió 100 años, me llamó por segunda vez Carlos (Babington) y yo tenía ganas de volver a dirigir al fútbol argentino. Extraño mucho. Y siendo Huracán, con Fatiga Russo, René (Houseman). Estaban dadas todas las condiciones. La propuesta era sumamente atractiva.

- ¿Qué extrañabas?
- A los jugadores, al modo de jugar. Que los conozca por cómo están con una mirada. En otros vestuarios resulta más difícil darte cuenta de algunas cosas. No es por no reconocer el ambiente. En España vivo hace 30 años... Pero en Argentina al jugador no hace falta decirle nada para que sepa cómo se marca en zona: si marca así desde el potrero... Además soy de acá, de este fútbol, es mi lugar. Siempre soñé con jugar en un grande de acá y si bien no lo conseguí, luego como técnico pude...

- ¿Por qué ahora?
- Disfruté mucho estando en Banfield, en Racing y en mi anterior paso en Huracán. Hoy me siento muy feliz de estar en este fútbol. Después, conozco perfectamente todo lo malo que pasa pero la ilusión de estar acá es más fuerte.

- ¿Cuándo se notará tu mano?
- No sé. Cuando enseñás a caminar y te preguntan: ¿en cuánto tiempo cree que va a caminar? Yo qué sé... No hay un tiempo establecido. Poco a poco, las cosas se van incorporando

- ¿Qué pretendés más allá de jugar bien?
- Que gane. No sé cuántos puntos serán necesarios para que Huracán esté tranquilo para la temporada que viene. Pero quiero que gane, y al mismo tiempo que agarre mi línea futbolística.

- Ahora, el clásico.
- Participé de muchos en el mundo. Siempre son luchados, peleados. El que tenga la mente más serena y no se deje atrapar por la emotividad, desnivelará. Ojalá seamos nosotros.

- En las tribunas la cuestión no se toma igual.
- Tenemos muchísimos deseos de ganar el partido. Muchísimos, eh. De ganar y de jugar bien. Sé que es un partido especial. Pero que no se convierta en locura.

- ¿Te sorprendió algo en estos tres partidos?
- El primer tiempo con River. En el segundo lo hicimos mal y nos empataron. Las dos cosas que tienen el futbol: la gloria o el infierno.

- Alguna vez definiste que, admirabas a los que juegan bien y también a los que piensan el partido.
- Las dos cosas juntas, mezcladas. Por ejemplo Cristiano Ronaldo juega, tiene todas las cualidades que se pueden pretender de un jugador, le pega bárbaro, cabecea... Pero la mayoría de las veces juega para él. Le falta esa inteligencia para poner todo lo que tiene al servicio de un funcionamiento colectivo. No conocí ningún crack que juegue sólo para él. No lo pongo a la altura de Platini, Zico, Maradona. Ni siquiera a la de Iniesta, Fábrega, Xavi, Riquelme...

- ¿Cómo ves el fútbol del futuro?
- Siempre resucita. Como dice Mercedes Sosa: "tantas veces me mataron, tantas veces resucité...". Aburre, pero de pronto aparecen equipos como el Arsenal, o jugadores como Iniesta...

- ¿Tu posición te hace peleás contra la corriente?
- Yo no peleo contra nada, sino a favor de lo que me gusta, aprendí y sigo aprendido y disfruto. No peleo. Hay mucha gente que le gusta el buen fútbol. La hinchada de Huracán se volvía loca el otro día con dos o tres paredes. ¿Y España? Nunca había visto un entusiasmo así. Jugó una gran Copa Europa, da gusto verla. Siempre se habló de la furia. De pronto aparece esa camada: Luis Aragonés les abrió la barrera y les permitió expresarse.

- Se podría dar aca...
- Hay una historia riquísima. Ahora está la esperanza con Diego. Forma parte de la gran historia del fútbol argentino: que la rescate y le dé expresión.

- Valdano habló de falta de experiencia.
- No se puede generalizar. Si hay tipos de 30 años de experiencia que siguen tan burros como cuando empezaron... Lo importante es que se entienda la esencia y Maradona la conoce. El es parte de esa esencia.

- Nombraste a Riquelme.
- Sí. Pero Tevez es figura del Manchester; Messi, insustituible en el Barcelona; Agüero, en el Atlético. Y eso a pesar de ser pibes.

- ¿Demasiado pibes?
- Les falta para exigirles que sean jugadores ya formados. Acuérdense de Maradona 82 y Maradona 86: dos cosas distintas.

- Que no haya un 9 grande, un referente de área...
- No me gustan los jugadores de área que no participan. Pero no descarto nada. El máximo delantero que jugaba en toda la cancha y hacía goles es Di Stéfano. O Pedernera, o Walter Gómez.
Pero los de área son respetables también: Batistuta, Crespo, Ronaldo.

- ¿Cómo encontraste al fútbol argentino?
- Se vive cada vez con más histeria, nerviosismo. Es cada vez más difícil sostenerse en un equilibrio emocional, pero yo trato de darle al fútbol la naturalidad que necesita. No podemos convertir 90 minutos en un sufrimiento... El fútbol debe ser un lugar donde uno pueda disfrutar, y acá, ahora, hasta parece demasiado romántico tirar un caño... La gente oscila cada 5 minutos, ya no partido a partido. Insulta a los jugadores pero de repente cuando traban la pelota dos veces se genera una ovación. Eso sí me sorprendió: es lógico que se reconozca el esfuerzo pero hinchas como los de River tienen un gusto exquisito para el fútbol. Antes los animaba un taco de Alonso...

- ¿Tenés miedo de cansarte rápido de esa locura que hasta provoca muertes?
- No lo sé. Veré cómo se desarrolla todo. Trato de mantenerme alejado. No digo que mire el partido con calma, como si estuviese ajeno, pero tampoco le doy una dimensión de dramatismo.

- Esa histeria condiciona a los jugadores.
- Es muy difícil que puedan intentar algo en medio de la histeria. Necesitan un mínimo de sensatez, de calma para intentar una gambeta, un amague o un pase, la esencia del juego. Entonces, va siempre a lo seguro. Y el fútbol es un riesgo: jugar al fútbol es arriesgar. Esa histeria se da en todo el mundo, pero no como acá.

- ¿Tenés que laburar más acá? ¿Debés enseñar mucho en Huracán?
- No es tan complicado. Antes de venir, Di Stéfano me dijo: "El fútbol es muy difícil, hasta que, por ahí, aparece un jugador que juega bien y entonces se hace más fácil..." Es difícil si no tenés jugadores que saben jugar. Y yo los tengo. En la Argentina siempre salen. Aunque se vayan antes de tiempo...

- También en Inferiores se los moldea diferente.
- A los chicos los llenan de presión los padres. El hijo de un amigo tiene nueve años: iba a jugar una final y le dijo que no quería que le dieran la pelota por miedo a equivocarse. ¡A los 9 años!

- El éxito rápido es un signo del siglo XXI...
- Alguien dijo: "La frivolidad es un signo de la inmediatez". ¿Por qué no hay tiempo para la tomarse un café, una charla, reflexionar?

- Y el fútbol en el medio de una sociedad frívola.
- En Europa ocupa un lugar importante pero no tanto como acá. No se puede ocupar todo con el fútbol: se idiotiza. Hay cosas más importantes, la vida, la sociedad, transformar esa sociedad en una más justa.

- El fútbol puede ayudar a ese cambio.
- No. Ayuda a ser feliz, como el teatro o un buen libro. Todos necesitamos un momentos de esparcimiento, felicidad, alegría. Vamos al cine, festejamos un cumpleaños, leemos libros... El fútbol es parte de eso.

La pasión intacta por el fútbol

- ¿Cómo ves al pais?
- En España es muy criticado el gobierno argentino por las estatizaciones y las AFJP. Afecta los intereses de las empresas. Ahí tienen las ganancias. Pero el criterio comercial no puede entrar en educación y salud. Y lo que defienden los dirigentes argentinos es la situación de vida de la gente.

- ¿Cómo está España?
- La crisis económica la afectó mucho. Privatizan, rebajan sueldos, hay despidos. El otro día escuché que con una cuarta parte del dinero usado para reparar esta crisis se acababa el hambre de todo el mundo. Una locura.

- Hace mucho vivís allí.
- Mi mujer y mis hijos son españoles. Me gusta mucho la gente, es muy alegre y abierta. Pero yo soy un tipo de Villa Mitre que está por el mundo. Nada más. Soy diferente de los banqueros que provocaron el ultimo lío...

- ¿Te seguís viendo con Valdano, con Menotti?
- Con Jorge, no mucho. La última vez, comentábamos la Eurocopa. Pero cuando nos separamos tomamos distintos caminos. Con Menotti, más seguido, semanalmente hablamos por teléfono, por mail...

- ¿Con qué gente te sentís afín en el fútbol español?
- Con Lillo o Guardiola. Compartimos muchas cosas, menos una: una vez me dijo que el gol que sueña no incluye ninguna gambeta...

- Vos preferís el gol de Maradona a los ingleses.
- Noooo, los dos. Un gol de ésos que hace el Arsenal también te vuelve loco.
- ¿Te sigue emocionando el fútbol?
- Sí, muchísimo. El gol de Barcos a River me emocionó. El fútbol se vive desde la emoción. Es una puerta para entrar al fútbol. Pero un tipo no se emociona por un caño inútil. Sí por algo realmente bueno. Nadie se emociona con un foul, aunque a veces haya que hacerlo.

El hijo de Blas

Dejó la Madrid que lo contiene desde que, hace tres décadas, su presencia en la Argentina se hizo intolerable porque aquí la vida se regía por fusiles, autoritarismo y botas. Dejó, ahora y por un tiempo, esa Madrid que es suya, que considera imprescindible, donde echó raíces, donde se desarrolló más allá del fútbol. Se vino a la Quema.

Vino hacia aquí por amor. Es ese flaco de Villa Mitre. El que mejor se sintió en una nota, cuando en Perú, lo reconocieron como el hijo del peluquero Blas. "Así me conocen en mi barrio. Nunca me sentí otra cosa". Ahora se enfrenta a un clásico hot y fiel a su estilo, lo humaniza, lo pone en la línea de la pasión sin drama, con sangre, sin muerte.

Siempre el entrevistado califica la entrevista. Pero cuando el micrófono del grabador apunta a alguien como Cappa, la charla merece al menos un par de vueltas de café. O mejor, un buen malbec, que proteja el clima, que estimule el intercambio intelectual, que salpique los silencios. Que acompañe e integre la inteligencia liberada. En el fútbol argentino no hay muchos personajes que llamen a la reflexión. Que sus afirmaciones inviten a hacerlo. Se podrá, luego, acordar o fijar distancia. Al fin y al cabo: ¿no se hace eso justamente en una futbolera charla de café?

Fuente: Diario Olé - 24 de noviembre de 2008

Monday, November 24, 2008

Banfield 0 - Huracán 0

Banfield y Huracán generaron peligro recién al final, pero igual terminaron sin goles su partido correspondiente a la decimosexta del Torneo Apertura. Los mayores riesgos los asumió el Taladro, porque está preocupado por su magro promedio y justamente por ese motivo sobre el cierre llegaron las emociones. La campaña de Huracán es mediocre, pero al menos rescató un punto de visitante.

El primer tiempo fue malo, muy aburrido, con pocas situaciones propicias cerca de los arcos. Banfield se arrimó un poco más al gol porque fue más directo, pero a su vez le costó producir jugadas colectivas. Huracán, por su parte, realizó una sólida tarea defensiva y fue el más prolijo de los dos cuando tuvo la pelota.

La segunda parte tuvo una chatura parecida a la anterior, excepto el cuarto de hora final. En definitiva, el juego por lo general fue pobre y, como si se tratara de un castigo, las emociones del desenlace resultaron insuficientes para quebrar el cero a cero.

Fuente: diario "El Litoral" - 22 de noviembre de 2008

Sunday, November 16, 2008

Huracán 0 - Rosario Central 2

Después de 13 partidos sin victorias como visitante, Central consiguió un triunfo en esa condición. Lo hizo con goles de Gervasio Núñez y Milton Caraglio ante Huracán, que pagó caras las falencias defensivas que exhibió y hasta pudo perder por un resultado más abultado. Así, el conjunto rosarino le escapó un poco a la zona de Promoción y respira más tranquilo. Con la necesidad de escapar de los últimos puestos de la tabla, Central salió decidido a ser protagonista del encuentro, y lo logró. Porque se hizo dueño de la mitad de la cancha y a partir del buen trabajo de Ezequiel González inclinó el juego hacia el arco de Broun. Tuvo dos chances claras de ponerse en ventaja, pero primero Caraglio, y después González, fallaron a la hora de la definición.

Huracán, mientras, hacía poco y nada. Y cuando manejaba la pelota mostraba su falta de ideas. Por eso no sorprendió que luego de un grosero error defensivo de Goltz, Núñez aprovechara y, ante la salida del arquero, pusiera el 1-0 para el conjunto visitante.

En el complemento, con la ventaja a su favor, Central se retrasó y el local fue en busca de la igualdad. Pero pese a que Angel Cappa acomodó algunas piezas para que su equipo encuentre más claridad de tres cuartos de cancha hacia adelante (con el ingreso de Cólzera), el conjunto rosarino se paró muy bien atrás y se aferró a los tres puntos. Sin embargo, cuando el local era mucho mejor, Caraglio pudo anotar el segundo tanto para Central, luego de otra falla de la última línea del conjunto de Parque Patricios. Desde ahí hasta el final, Huracán intentó ir por el descuento pero el equipo rosarino casi no pasó sobresaltos.

Fuente: Diario Página/12 - 16 de noviembre de 2008

Saturday, November 15, 2008

"Así, perdemos los espejos"


Sueña un Huracán mejor. Y le duele lo rápido que se van del país los jugadores más destacados.

Angel Cappa no volvió a la Argentina por azar o por la tentación de una oferta económica relevante. Llegó acá, luego de cinco años sin dirigir en el país, impulsado por lo de siempre: auténtica pasión futbolera. Se le nota el entusiasmo. Lo primero que hizo al llegar fue hacer un doble turno, en ambos con la pelota en el medio. Lo segundo fue armar un equipo sin inhibiciones para ir al Monumental. Lo tercero resultó un primer tiempo para la historia ante River. Lo cuarto es ahora lo más importante: desdramatizar un fútbol repleto de histéricos, llorones y ventajeros. Le dice a Clarín: "Estoy acá para disfrutar esto. No me gusta que el fútbol sea un drama como se lo presenta ahora. Como si el que perdiera se tuviera que matar... Es una locura absoluta. Al contrario: creo que el fútbol debe ser todo lo contrario: un camino, una excusa para ser feliz".

¿Por qué le dijo sí a Huracán?

Me pareció una llamada atractiva, ser el técnico del club en el año de su centenario. Siempre seduce la idea de volver al fútbol argentino.

¿Con qué se encontró? ¿Qué cambió desde su último paso?

Es muy pronto para hacer una evaluación de eso.

¿Cuál fue la primera impresión, entonces?

Me encontré con un plantel con intenciones de progresar. Y para eso estamos, para crecer. Para tratar de acercarnos a lo que fue Huracán en algún tiempo.

¿Cómo fue posible ese primer tiempo en el Monumental: Huracán parecía el Real Madrid?

(Se ríe) No sé si tanto... Pero cuando el jugador de fútbol es invitado a expresar lo que siente puede suceder algo así. Eso, y comprender que el rival no estaba bien. Pero también es cierto que River luego nos superó a través de su búsqueda, metiendo la pelota en el área. Y ahí no tuvimos respuestas. Pero considero que pudimos haber ganado.

¿Qué espera de esta experiencia en Huracán?

Armar un equipo competitivo, sobre todo para poder expresarlo bien en el torneo que viene. Ni digo salir campeones, pero sí un equipo que mejore, que protagonice, que interprete el sentimiento del hincha.

¿Y con qué cuenta para eso?

Con este plantel y con una esperanza grande.

¿Cómo vivía el fútbol argentino a la distancia, desde Madrid?

De todas las maneras: por la televisión, por Internet, por las charlas con amigos.

¿Y qué sensación le ofrecía?

Me da una tristeza enorme que se vayan todos los jugadores todo el tiempo. El fútbol argentino pierde los espejos todo el tiempo. Cualquier jugador destacado no dura más de una temporada. Y encima se los llevan cada vez más chicos, hasta de 12 años. En definitiva, se trata de una vidriera para los grandes centros de poder.

Y ese fenómeno repercute inevitablemente en la calidad del juego, del torneo local...

Por supuesto. Yo siempre que me preguntan en España les pongo el siguiente ejemplo: "Prueben de sacar a sus 100 mejores jugadores cada año y no contraten extranjeros. Después me cuentan qué tal se juega en la Liga".

¿Qué le parece la llegada de Maradona a la Selección?

Es, sobre todo, una esperanza de buen juego. Uno siempre piensa en el fútbol que él jugaba y su llegada no puede significar otra cosa. El representa la esencia del fútbol argentino, nuestro juego.

¿Qué jugadores merecen gastarse medio sueldo en una entrada a la platea?

Una vez le pregunté a Di Stéfano quién era el mejor futbolista y me respondió: "Tendría que mencionar a 30 o a 40". Creo que ahora sucede lo mismo. Pero puede decir sin equivocamente que en esa lista deben estar Iniesta, Fabregas, Xavi, Messi, Cristiano Ronaldo, Rooney... Y, por supuesto, Riquelme también.

Fuente: Diario Clarín - 15 de noviembre de 2008

Tuesday, November 11, 2008

Demonios, Angelito

Angel Cappa tuvo un redebut extraño (había dirigido al Globo en la BN 86-87). En el primer tiempo se sintió en sus sueños más dulces y, seguro que íntimamente, se preguntó por qué lo habían contratado, si este equipo puede hacer esos 45' y ganarle 3-0 a River en el Monumental. Claro que Angelito entendió a qué vino cuando en el segundo tiempo Huracán se pareció mucho al equipo de Ubeda y poco al de Jesús Martínez, el interino que levantó al equipo. Lo concreto es que, por ahora, la mano del nuevo entrenador se vio sólo en la apuesta por Javier Pastore, de lo mejor del Globo en el Monumental.

Cappa, con su tranquilidad habitual, casi no dio indicaciones y él explicó los motivos de su quietud. "Me paré a dar una indicación pero no tiene sentido porque los jugadores no escuchan", se resignó. Y luego hizo un análisis de este raro partido más como un espectador que como el técnico del equipo al que le empataron un juego increíble. "En el segundo tiempo River sacó a relucir todo el orgullo. Yo lo vi bien a mi equipo, pero en el vestuario la sensación fue que habíamos perdido".

El técnico de 62 años, que tuvo como ayudante de campo a Fatiga Russo, trató de explicar los cambios. "Las modificaciones fueron todos por imprevistos. Barrientos salió con un esguince en la rodilla derecha. Pastore, con un fuerte golpe en el tobillo derecho. Y César González estaba un poco cansado". Y rápido fue al hueso, al resultado. "Los méritos son de River. Los equipos grandes nunca se dan por vencidos y por eso felicito a sus jugadores por lo que dieron en la segunda parte. Cuando River hizo el primer gol de tiro libre, los jugadores de ellos se dieron cuenta de que podían ir por más".

Angel, que saludó con mucho afecto a Simeone antes de comenzar el clásico, también habló de lo que hizo su equipo. "Huracán jugó un tiempo muy bueno. Para mí fue todo un descubrimiento ver el primer partido de mis jugadores. Me voy con una buena impresión", dijo a pesar del 3-3.

¿Sueño o pesadilla?

Fuente: Diario Olé - 10 de noviembre de 2008

River 3 - Huracán 3


En el último partido de Simeone como DT del club de Núñez, el Millonario remontó una goleada en contra y casi le termina ganando al Globo en el Monumental. Barcos -2- y Barrientos habían puesto el 3-0 para los de Cappa en su debut, pero Abelairas, Falcao y Tuzzio igualaron el encuentro. La gente aplaudió al Cholo en el final.

Los jugadores de River despidieron al Cholo Simeone con una actuación que parecía para el olvido, pero terminó siendo casi heroica en el Monumental. En el último partido del DT en el club de Núñez, el Millonario empató 3-3 con Huracán, luego de terminar el primer tiempo con un 3-0 abajo. Fue el debut de Angel Cappa en el equipo de Parque Patricios.

River intentó tomar la iniciativa y tuvo dinámica en sus hombres de ataque, aunque a la vez mostró fragilidad en su defensa cada vez que Huracán se aproximó al arquero Juan Marcelo Ojeda. El equipo de Cappa fue efectivo y se puso rápidamente en ventaja a los 4 minutos. Barrientos manejó una contra y abrió a la izquierda para Javier Pastore, quien encaró al área, se sacó de encima a dos jugadores y remató al arco. El arquero dio rebote al medio y Barcos se anticipó a Eduardo Tuzzio para anotar el primero.

El Millonario optó por abrir el juego, pero siempre le faltó un hombre que desequilibre en los últimos metros. Es por eso que sus jugadas terminaban en centros para el colombiano Radamel Falcao y el paraguayo Santiago Salcedo, los que fueron contrarrestados por una defensa sin falencias. Huracán agrupó gente en el medio y presionó al rival para sacarle la pelota y salir rápido de contra con Pastore, jugador que fue una pesadilla para la retaguardia riverplatense.

De esa manera, el visitante manejó el primer tiempo y cada vez que atacó estuvo a punto de convertir. A los 24, el venezolano César González estrelló un tiro libre en el travesaño y finalmente, a los 31, Barcos, frente a una displicente defensa de Cristian Villagra, se la picó a Ojeda para aumentar la ventaja.

Los minutos finales fueron terribles para River porque Huracán, no conforme con el resultado, se paró en campo rival para seguir sacando rédito de los gruesos errores de la última línea. El tercero llegó a los 34 con un cabezazo en el primer palo de Barrientos después de un preciso centro de González.

En la segunda parte River tuvo más presencia en el medio con el ingreso de Oscar Ahumada y así pudo contrarrestar la presión que habían hecho los jugadores de Huracán en el capítulo inicial. El anfitrión seguía sin claridad en los últimos metros, pero por lo menos jugaba más cerca del arquero Alejandro Limia.

A los 6, Abelairas ejecutó desde fuera del área un perfecto tiro libre que ingresó en el ángulo superior izquierdo. Con más empuje que fútbol y con Huracán cada vez más atrás, River fue en busca de otro descuento y lo consiguió a los 23 con un penal de Falcao tras una falta que le cometió Gastón Esmerado a Mauro Rosales, otro valor que también fue determinante desde que entró.

El tonificado River llenó a Huracán de centros en los minutos finales y a los 31 Tuzzio logró de cabeza la igualdad, después de un envío de Rosales. El empate fue justo porque hubo un tiempo para cada uno, los que fueron tan diferentes como para transformar un 3-0 en un 3-3. El resultado le cambió además el semblante al Cholo Simeone, quien se retiró ovacionado por la parcialidad riverplatense.

Fuente: Diario Olé - 10 de noviembre de 2008

"Este club es un refugio de buen fútbol y coincide con mi estilo"


Angel Cappa fue presentado oficialmente como técnico del Globo y se mostró muy optimista con el futuro.

Un día después de haber dirigido su primer ensayo en Huracán, Angel Cappa, el flamante conductor del Globo, fue presentado en el estadio Tomás A. Ducó ayer por la noche. Muy entusiasmado, el hombre que posee una estrecha relación con César Luis Menotti, le agradeció al presidente Carlos Babington por haberlo elegido y lanzó un mensaje positivo: "Este club es un refugio de buen fútbol y coincide con mi estilo, con mi manera de ver el juego".

Cappa confirmó que sus asistentes serán Francisco Fatiga Russo y René Houseman, dos símbolos del equipo que le otorgó al club de Parque Patricios su único título profesional, en 1973.

Con respecto a lo que espera del plantel, Cappa precisó: "Estuve sólo dos prácticas y todo lo que vi del equipo fue por televisión. No alcanza para realizar una evaluación profunda. Encontré futbolistas con intención de jugar bien y una excelente predisposición, como en cualquier ciclo que se inicia. Me siento distinguido que me pidan que el equipo juegue bien. Pero primero hay que buscar ganar. Igual, siempre creí que hay más chances de conseguir un buen resultado si se juega bien".

Cappa, de 62 años, dijo que no hará demasiados cambios con respecto a la tarea de Jesús Martínez, que trabajó luego del alejamiento de Claudio Ubeda. "Intentaremos sacar la mayor cantidad de puntos de aquí hasta el final del campeonato e iremos delineando el equipo para el año próximo. No voy a hacer grandes modificaciones. Hay que tomar como base el trabajo de Jesús, que para mi fue excelente".

En tanto, Hugo Barrientos, mediocampista y referente del equipo, celebró la llegada de Cappa: "La tiene muy clara . Es un hombre con mucha experiencia, que viene de Europa y sabe dónde tenemos que corregir cosas. Ahora nosotros tenemos que captar su mensaje".

Asimismo, Babington, la máxima autoridad de la entidad que recientemente festejó cien años, añadió: "Nos da gusto y alegría contar con Angel como entrenador del primer equipo. Tenemos la misma idea futbolística y ojalá tengamos suerte en este nuevo proceso".

Un ensayo exitoso pensando en la visita a River


Ayer por la tarde, en el predio La Quemita, Cappa ordenó un ensayo de fútbol, donde los titulares vencieron 2-1 a un combinado de suplentes y juveniles. el próximo domingo, por la 14a fecha del Apertura, Huracán visitará a River.

Fuente: Clarín - 5 de noviembre de 2008

Cappa: "Huracán es un refugio del buen fútbol"


El nuevo entrenador dio una conferencia de prensa, en la que fue presentado por el presidente Babington y dijo que aceptó el desafío porque "me gusta dirigir en Argentina". Además, manifestó que intentará "sacar la mayor cantidad de puntos" y que "ya iremos delineando el equipo para el año próximo".

Angel Cappa, flamante entrenador de Huracán, se mostró feliz de empezar a trabajar en la centenaria institución de Parque Patricios a la que considera "un refugio del buen fútbol". Tras ser presentado por el presidente Carlos Babington y aclarar que aún falta definir la extensión de su contrato, el DT confirmó como asistentes a Francisco "Fatiga" Russo y a René "Loco" Houseman, dos integrantes del equipo que le diera al "Globo" su único título en la era profesional en 1973.

"Vine porque Huracán es un refugio del buen fútbol y coincide con mi manera de ver el juego, pero también acepté porque me gusta dirigir en Argentina, el país donde, conceptualmente, mejor se juega a la pelota", argumentó.

Con respecto a lo que espera del plantel, Cappa precisó: "Estuve sólo dos prácticas y todo lo que vi del equipo fue por televisión. No alcanza para realizar una evaluación profunda. Encontré futbolistas con intención de jugar bien y una excelente predisposición como en cualquier ciclo que se inicia".

Y agregó: "Intentaremos sacar la mayor cantidad de puntos de aquí hasta el final del campeonato e iremos delineando el equipo para el año próximo. No voy a hacer cambios con respecto a lo que hizo Jesús Martínez. Hay que tomar como base su trabajo, que desde mi punto de vista fue excelente".

En cuanto al paladar futbolístico de la hinchada quemera, aclaró: "Me siento distinguido que me pidan que el equipo juegue bien. Pero primero hay que buscar ganar. Igual, siempre creí que hay mas chances de conseguir un buen resultado si se juega bien". Finalmente se refirió a la posibilidad de contar con Houseman como asistente y resaltó que para él "es un gusto y un orgullo trabajar con René porque fue uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol argentino".

Por su parte, Babington se mostró contento con la llegada de Cappa. "Nos da gusto y alegría contar con Angel como entrenador del primer equipo. Tenemos la misma idea futbolística y ojalá tengamos suerte en este nuevo proceso", remarcó.

Fuente: Clarín - 5 de noviembre de 2008

Monday, October 13, 2008

Ángel Cappa es el nuevo técnico de Huracán

El entrenador se hará cargo del equipo el 1º de noviembre y les prometió a los dirigentes que conducirá al "Globo" en los últimos partidos del Apertura. Mientras tanto, seguirá al mando Héctor Martínez.

Ángel Cappa es el nuevo entrenador de Huracán. El DT habló por teléfono, desde Madrid, ciudad donde reside, con Carlos Babington y le prometió que el 1º de noviembre arribará a la Argentina para hacerse cargo de Huracán, plazo que los dirigentes del "Globo" ya han aceptado.

El entrenador debe finiquitar los compromisos contractuales que lo ligan a España y, a partir de ahí, tendrá la libertad de agarrar las riendas del plantel Quemero. Mientras tanto, el equipo seguirá siendo conducido por Héctor Martínez, quien asumió interinamente tras la salida de Ubeda.

Tuesday, September 30, 2008

"Me gusta Huracán, porque es sinónimo de buen fútbol"


Ángel Cappa dice que no sabe nada sobre esta última tendencia que lo muestra a la cabeza de las preferencias para asumir como nuevo director técnico de Huracán, club al que lo une una historia y también un estilo futbolístico. "En serio te digo, no sé mucho", ratifica. "Hay un interés", se ablanda.

Al otro lado del teléfono su voz se lee segura, aunque serena, tal la naturaleza de un hombre que respira fútbol y que, al mismo tiempo, dedica horas en encontrarle otro (¿su esencial?) sentido. Habla desde España, donde se desempeña como columnista en varios medios de comunicación, principalmente en el diario Marca.

Eso es, justamente, lo que lo ata: los compromisos laborales. Su llegada (o su regreso, teniendo en cuenta su anterior paso por el club, en 1987) está sujeta al tiempo que tolere Huracán para que Cappa pueda desvincularse de todo.

- ¿Cuál es el plazo para saber si finalmente arreglará con Huracán?
- No sé si son dos semanas o veinte días, pero estuve hablando con los dirigentes y saben que yo primero debo cerrar mis cosas acá, así que dependerá también de la urgencia que tengan ellos.

- ¿Qué es lo que más le interesa del proyecto y por qué ahora?
- Me entusiasma, porque Huracán siempre fue sinónimo de buen fútbol. He tenido otras propuestas de Argentina, pero hoy sólo me puede mover Huracán, que históricamente levantó las banderas que yo defiendo. Y todo a pesar de las circunstancias actuales del fútbol argentino.

- ¿En qué se basaría su proyecto, teniendo en cuenta que usted es un técnico que apuesta al trabajo a largo plazo y al mismo tiempo Huracán necesita mejorar en lo inmediato para no empezar a tener problemas con el descenso?
- Se basa en transmitir una idea de juego y en que estamos hablando de Huracán, principalmente. Después, en estos casos siempre se habla de todas las cosas que uno va a hacer. Obviamente un aspecto fundamental es el tema de las divisiones inferiores. De todos los clubes en los que estuve siempre salieron jugadores. Delgado y Barticciotto en Huracán; Lisandro López, Estévez y Bizarri, en Racing…

- Menotti dice a menudo que en la Argentina no podría dirigir. ¿Siente que en todo este tiempo estuvo viviendo una especie de exilio futbolístico? ¿No le da miedo volver?
- No, para nada. Siempre son riesgos, claro. Pero las especulaciones y todo eso tiene que quedar de lado. Yo estoy trabajando en los medios, cómodo, viajo para ver la Copa de Europa y gano bien. Pero mi vida siempre fue otra cosa, fue asumir riesgos. Y lo de los resultados pasa en todos lados: perdés tres partidos y se terminó la historia. Pero es cierto que en la Argentina se trabaja con más apremio, con más urgencia.

Cappa, de 62 años, no abandona la idea de interpretar el fútbol como un espectáculo y tal vez por eso hoy está cerca de Huracán, club que -no por casualidad- fue a buscar en primera instancia a uno de sus "padres futbolísticos", César Luis Menotti. Quizá por esa misma razón haya relegado a Julio César Falcioni en la carrera por tomar el cargo que dejó vacante hace quince días Claudio Úbeda.

Quedó atrás la exótica incursión en Sudáfrica, donde dirigió y sacó campeón en 2006 al Sundowns. Huracán busca reencontrarse con sus fuentes y él, cuya última experiencia en la Argentina fue en Racing, en 2003, es el elegido. La propuesta, todo un riesgo, lo cautiva. Desafía: "Si uno vive aferrado a los miedos, no puede salir de su casa. Y yo nunca pienso en ese tipo de cosas".

Extraído de Infobae (www.infobae.com) - 30 de septiembre de 2008

Huracán: ahora Cappa es el principal candidato

En Huracán siguen pensando en alternativas ante la demorada negociación con Julio César Falcioni para ser el entrenador del Globo. Ahora, como surgieron algunas diferencias con Pelusa, los dirigentes quieren a Angel Cappa, quien pasó a ser el candidato numero uno para sentarse en el banco que dejó Claudio Ubeda.

Falcioni ya había llegado a un acuerdo en lo futbolístico con el presidente Carlos Babington, pero las diferencias surgieron a la hora de arreglar la parte económica con el representante del ex técnico de Independiente, entre otros, Sergio Grecco. Entre las pretensiones del DT y la oferta que le realizó Huracán hay una diferencia sustancial, lo que indica que las dos partes deberán poner buena voluntad para llegar a un acuerdo.

Pese a que la contratación de Falcioni no está descartada todavía, la Comisión Directiva del Globo ya se puso en contacto con otros candidatos y el que más fuerte suena es Angel Cappa, quien ya dirigió en el club. El entrenador, que vive en España y no dirige desde 2006, ya tendría arreglada la parte económica y habría pedido asumir recién dentro de 15 días.

La idea de varios dirigentes es que continúe Héctor Jesús Martínez, que lleva tres empates como técnico y elevó el nivel de juego del equipo, pero Babington ya dijo que volverá a sus tareas en inferiores. Otros nombres que suenan fuerte por Parque Patricios son los de Enzo Trossero y Juan José López.

Extraído del sitio web del diario Clarín - 30 de septiembre de 2008

Wednesday, September 3, 2008

Los chicos crecen

Es común de tanto en tanto, decir que ya no hay equipos pequeños. Que los chicos crecen y el fútbol se nivela. Ocurre cuando algún equipo de menor nivel le gana a uno de los grandes históricos, tal el caso de la primera fecha de la Liga, donde cayeron el Real Madrid y el Barcelona ante equipos mucho menos poderosos.Sin embargo y ante los hechos, lo correcto seria afirmar que lo que ya no hay son equipos grandes. O que los grandes juegan como los chicos y entonces la cosa se empareja rebajando considerablemente el nivel de juego.
El Barcelona se acomodó en un toque sin atrevimiento y confió en poder acertar una pared milimétrica entre un bosque de piernas contrarias. Le faltó decisión y permitió que el Numancia no pasara demasiados apretujones con su nutrida barrera defensiva. El Madrid no sólo perdió el partido sino tambien el rumbo, lo que para el caso, yo creo que es peor, porque los puntos son recuperables, naturalmente, pero la identidad no es cosa de encontrarla todos los dias. El Barcelona cambió de entrenador y de actitud con respecto a la temporada pasada, pero no la costumbre de utilizar a Iniesta, una de sus columnas fundamentales, como comodín y prescindir de él en la primera de cambios. Inclusive invirtió los roles de Hleb y Messi. El primero, volante de participación actuó bien abierto y estático en la banda, y Messi encerrado en el medio y rodeado de rivales en los momentos donde mas se necesitaba su profundidad punzante por afuera.
Ángel Cappa para Marca - 1° de septiembre de 2008

Sunday, July 20, 2008

El triunfo del buen fútbol

España dio un ejemplo más de que, desde la alegría, también se puede jugar. Y ganar.

Con inteligencia, con talento, con habilidad, con buenos jugadores y con un estilo que entierra para siempre la tristemente famosa 'Furia', España ganó la Eurocopa sin perder ni un partido, y haciendo merecimientos de sobra para erigirse en la capital europea del buen fútbol.

Le costó 15 minutos acomodarse en la cancha, hasta hacerse con la pelota y pasar a dominar la situación. Los dos aspectos tácticos, la ocupación racional de los espacios y el manejo de los tiempos, son virtudes de los buenos equipos y los buenos jugadores. Iniesta, especialmente, Fábregas, Xavi Hernández, Senna y Silva viven la táctica con naturalidad, con atrevimiento, con alegría y con responsabilidad.

El gol del 'Niño' Torres es un ejemplo de lo que digo: España tocaba en el medio a una velocidad más bien lenta y sin aparente peligro. De pronto el goleador marca el pase picando entre los centrales y Xavi le pone la pelota con precisión y maestría. Aceleró el juego con un pase y de 40 km/h pasó a 140. Después, Torres le metió el cuerpo al defensor alemán, y aprovechando que Lehmann se tiró muy rápido al suelo, se la tocó sutilmente por arriba. Golazo.

España ya era el dominador absoluto del partido. Alemania no tenía el suficiente talento que oponer a ese mediocampo español y dependía de las subidas de Lahm y alguna ocurrencia de Podolski. Los volantes españoles tocan y rotan y casi nunca aparecen por los lugares habituales. Por eso son difíciles de marcar. Solo Senna juega como eje central, detrás de la pelota, por si esta no avanza por un sector, cambiarla al otro. Es la figurita buscada del álbum, el jugador escondido.

En el segundo tiempo, España eligió esperar un poco más atrás, para cerrar el partido de contragolpe, y entonces se vio la casi total ausencia de ideas del equipo alemán, que se limitó a tirar centros a ver qué pasaba. Así y todo, el equipo español no pasó casi ningún apuro. No tuvo Alemania situaciones de gol, ni esperanzas de empatar el partido. Ballack, que jugó por delante de la línea de la pelota, apenas intervino.

En definitiva, un triunfo enorme para España, que no ganaba una competencia de este nivel desde 1964, y para el buen fútbol, que tiene ahora un ejemplo más para decir que jugando bien, generando ilusión, desde la alegría, también se puede ganar y vale doble: por el título y por el juego.


Ángel Cappa para El Comercio (Perú) - 30 de junio de 2008

La selección de todos

Acepto la propuesta de este Diario para hablar de la selección, porque nunca me han tratado en el Perú como un extranjero. Y con la esperanza de que pueda servir como una idea más, como un aporte para los cambios imprescindibles que, según mi criterio, hay que hacer en su fútbol. No se trata de cambiar a un técnico por otro. Se trata de algo más profundo.

Creo que el fútbol peruano necesita un cambio de estructuras y otra mentalidad dirigencial. No se puede tratar al fútbol como hace 50 años, ni siquiera 20. El mundo que vivimos nos exige una permanente actualización.

Pienso que lo primero que se requiere es una reunión con todos los presidentes de los clubes profesionales, la FPF e instituciones implicadas; técnicos y jugadores, y darle prioridad a la selección con un plan de trabajo a mediano y largo plazo.

Nombrar un director general de las selecciones, que a su vez sea el entrenador de la absoluta y así designe a los distintos técnicos y preparadores físicos. Formar jugadores para la selección es un trabajo más que necesario y se podrían establecer tres o cuatro categorías. Por ejemplo, una de 15 y 16 años, otra de 17 y 18 y una tercera hasta 23 años. Hacerlos jugar internacionalmente siempre. Ayudarlos económica, socialmente y en su preparación escolar. Y trabajar con libertad y sin agobios inmediatos. Ponerse como plazo el Mundial 2014 y darle a ese objetivo continuidad y seriedad, única manera de hacer compartir la responsabilidad al jugador. Si se sigue viviendo en la inmediatez y no se ataca la cuestión desde su raíz, no habrá solución. Igual de los resultados de hoy, sin cambiar el modelo y las estructuras sin un compromiso nacional, será imposible pensar en la recuperación del prestigio de su fútbol. Hacer jugar a la absoluta y las distintas selecciones en todo el país para generar una adhesión nacional y así sea la selección el equipo de todos.

Pero de verdad. Ese acuerdo que propongo de todo el fútbol peruano es para que, una vez asumido, se trabaje sin presiones ni urgencias. Será preciso también conseguir patrocinadores. Un calendario anual de partidos para cada uno de los equipos. Y entrenadores capaces, con la sensibilidad necesaria para entender el significado del fútbol en la sociedad y el estilo del fútbol peruano. "El que no cambia todo, no cambia nada", dice una canción argentina. Y pienso que en este caso, tiene razón. Por supuesto, el plan que me atrevo a mencionar en este artículo está muy resumido por cuestiones de espacio, aunque espero haber insinuado lo que yo creo que es preciso emprender en el Perú para volver a tener una selección competitiva capaz de recuperar el prestigio perdido.


Ángel Cappa para El Comercio (Perú) - 23 de junio de 2008

Monday, June 16, 2008

Holanda, el mejor fútbol

No se cuánto tiempo hacía que no veía un equipo jugar tan bien como Holanda, y un partido tan intenso, bonito y emocionante como el que jugaron Holanda y Francia. Los holandeses manejan la pelota con atrevimiento, precisión, velocidad y conocimiento táctico, porque utilizan el ancho del campo para ser profundos. Achican espacios para recuperar colectivamente y agrandan la cancha cuando la tienen para hacer correr a los rivales y encontrar el espacio por donde ir al gol. Y también, si se presenta, manejan el contragolpe con velocidad y precisión.

Todo lo hacen desde la alegría, sin complejo alguno y sin temores, tratando de imponer su estilo ante cualquier rival. Francia en el inicio tenía un libreto lleno de precauciones, pero a medida que el partido transcurría, los jugadores decidieron olvidarlo y jugar. Y respondieron como un grande, disputando la posesión de la pelota y poniendo en aprietos a Holanda por momentos. Cayeron como los grandes, sin rendirse, perdiendo, pero no derrotados.

Es norma cuando un equipo va ganando, sacar delanteros y poner volantes de contención o defensores. Se anotan a esa casi todos los entrenadores porque si sale mal, como se supone que es lo sensato, nadie les reprochará nada. Sin embargo, Van Basten rompió esta norma discutible, e introdujo delanteros (Robben y Van Persie). No escuché ni leí en ninguna parte que fue una decisión inteligente. Al parecer tener miedo es ser inteligente. Para mí no hay mejor manera de defender un resultado que seguir atacando, que seguir preocupando al rival que tiene que ir a buscar el partido, pero no puede abandonar la defensa porque si lo hace encaja más goles.

Eso le pasó a Francia, precisamente. En dos contragolpes tremendos, Robben y Van Persie, que habían ingresado en la segunda parte, cerraron el partido de forma brillante. Es curioso, después de este magnífico espectáculo, ver cómo se desvanecen los tópicos más usados: "En el fútbol moderno no hay espacios", "hay que atacar por las bandas", "hay que sufrir", "las jugadas a balón parado son decisivas", "el fútbol moderno es el fútbol directo", etcétera. Son partidos, realmente, para reconciliarse con el fútbol y para acercarse a la felicidad, aunque sea durante una hora y media.

De los demás es Portugal --aun con problemas tácticos importantes-- y Alemania --aunque no tuvo respuestas de talento en el segundo partido--, los que mejor están jugando. España no termina de soltarse y juega demasiado atada a sus obligaciones. Por ahora resuelve los partidos, y poco más.

Ángel Cappa para El Comercio (Perú) - 16 de junio de 2008

Friday, June 13, 2008

Lección de Cappa

Durante el descanso del Portugal-República Checa, oyendo el partido a través de Radio Marca, Cappa recibió el balón. Como si todavía jugara en Olimpo, desde su posición de manija, alzó la voz para dejarnos una nueva lección de sabiduría en forma de pase al pie. Esas anécdotas que nos trasladan al corazón del balón, esa forma de contarlo, sin epítetos. Si no fuera por su inconfundible acento, nadie diría que es de Bahía Blanca. Las palabras, como el balón, en corto.

Todo el mundo conoce la Máquina, y que hicieron de River Plate un equipo invencible en la década de los 40. Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Lostau fueron dirigidos por Néstor Rossi, desde la posición de volante, uno de los mejores directores de juego de la historia del fútbol argentino, según los que le vieron jugar. Bien, pues la máquina recibió la llegada de un joven en 1947 que en ese mismo ejercicio resultó máximo goleador del torneo con 27 goles. Se llamaba Alfredo di Stéfano.

Cuenta Cappa que años después, Labruna coincidió de nuevo con Alfredo en Millonarios de Bogotá, y la diferencia de edad entre ambos hacía que di Stéfano jugara a otra velocidad, sin cohesión con el resto del equipo. En eso, que el veterano Labruna (una gloria de River) le dijo al aún pibe di Stéfano: “Escuchá pibe, si seguís jugando a tu velocidad marcarás 30 goles, pero no campeonaremos, así que sé solidario con el equipo y jugá a la velocidad de todos, así llegarás al área al tiempo que todos, y marcarás menos goles, quizá no 30 y si 20, pero yo haré otros 15, el win derecho 14, el izquierdo 11 y marcarán goles hasta los volantes, pero sólo así saldremos campeones...

Dicen los que les vieron jugar, que a partir de ese momento, di Stéfano cambió su manera de jugar, siguió de 9, pero se convirtió en un jugador de toda la cancha, dando apoyos, bajando a defender, haciendo coberturas y sacrificándose por todos. Ese fue el di Stéfano que llegó aquí, el que se conoció en España, y al que reconocieron como el mejor jugador del mundo de su momento. Gracias, Labruna!


Después de escuchar atentamente la anécdota del sabio Cappa, ya me dio igual pensar cómo iban a quedar Portugal y Chequia. El resultado ya me daba igual...


Pequeño homenaje realizado por Jon, del blog Celtic Park - www.jonceltic.blogspot.com, para Ángel Cappa

Wednesday, May 28, 2008

¿Es Cristiano el mejor?

La naturaleza le dio a Cristiano Ronaldo todas las virtudes que se necesitan para ser uno de los mejores futbolistas del mundo.

Es rápido, maneja los dos perfiles con naturalidad, lleva la pelota con las dos piernas indistintamente, le pega, y bien, con las dos, cabecea muy bien, es fuerte, tiene cambio de ritmo, dispone de un amplio repertorio de amagues y gambetas y, por si fuera poco, llega al gol con facilidad.

¿Qué más se puede pedir? Hay una canción de Serrat en la que le canta a una mujer y le dice, más o menos, que le gusta su boca, le gustan sus piernas, su cuerpo, su sonrisa, pero no le gusta ella.

Bueno, con Cristiano Ronaldo pasa algo de lo mismo. Un periodista me preguntó días pasados qué opinaba del crack portugués, porque al parecer el Real Madrid tiene intención de incorporarlo. Creo que es un gran jugador --respondí-- pero a mí no me gustaría ser Rooney (su compañero en ManU), porque Rooney se pasa el partido mostrándose, apareciendo en un sitio y otro listo para recibir solo y definir, pero acaba el partido aburrido y sin la pelota, que acaparó Cristiano ignorándolo por completo.

Diría para sintetizar que el portugués, como muchos otros buenos jugadores del momento, juega al revés: primero para él y después, si no puede individualmente, busca un socio. Ese mismo virus de egoísmo y soledad afecta a Ronaldinho, Kaká y muchas veces a Messi también. Los cracks de otros tiempos tenían mayor conocimiento del juego, por eso Di Stéfano, Pelé, Cruyff, Platini, Zidane, Zico, Maradona, entre otros, dominaban los conceptos básicos para saber cuándo tocar, cuándo gambetear, cuándo y desde dónde atacar, cuándo frenar, etc... En otras palabras, tenían más talento que los solistas destacados del fútbol de hoy.

Yo entiendo por talento saber elegir, y jugar bien depende en gran medida de esa cualidad. El fútbol es inspiración y conocimiento. Entonces digamos que la inspiración de Cristiano Ronaldo es muy superior a su conocimiento del juego.

Lo bueno para él es que es muy joven y puede aprender, y lo malo es que se instaló en las alturas de la fama, donde es más fácil ver las cámaras y los flashes que a sus compañeros. Si consigue aterrizar algún día y tener la suficiente humildad e inteligencia como para integrarse en un equipo, entonces sí será completo y estaremos en presencia de un crack.

Ángel Cappa para El Comercio (Perú) - 26 de mayo de 2008

Saturday, May 24, 2008

¿Es un crack Cristiano Ronaldo?

Si hablamos de las condiciones técnicas y físicas que le dió la naturaleza, tenemos que admitir que Cristiano Ronaldo las acaparó todas: es rápido y sabe frenar, tiene los dos perfiles, lleva la pelota con ambas piernas indistintamente, le pega muy bien con las dos, cabecea impecablemente, y gambetea en velocidad con un amplio repertorio de amagues y piruetas capaz de desconcertar al mejor defensor, y encuentra el gol desde diferentes ángulos y posiciones. Con la mitad de todas estas cualidades, cualquier jugador ocuparía los primeros planos del fútbol mundial. Si nos detenemos aquí, además, tendríamos que darle todos los premios juntos que se otorgan a los mejores del mundo cada año. Pero ocurre que el fútbol es un juego colectivo y es en ese aspecto donde podemos encontrar algún reparo para tan formidable jugador.

Cuentan que una vez Adolfo Pedernera le dijo a Alfredo Di Stéfano, cuando jugaban juntos en Colombia, que no picara en todas las jugadas, porque de ese modo él haría 25 goles pero los demás compañeros no podían acompañarlo. "Baja un poco", dicen que dijo Perdernera, "y tocando, llegaremos todos juntos. Tú harás 15 goles en lugar de 25, pero yo agregaré 10 y fulano otros 10 y mengano tambien aportará más goles, y así el equipo hará más goles en total". No sé si la anécdota fué tal cual me la contaron, pero encierra una verdad incuestionable del fútbol: primero está el equipo y después las individualidades. Di Stéfano incorporó ese concepto y se hizo jugador de toda la cancha, sin perder sus virtudes goleadoras.



Actualmente el fútbol, donde hay que incluir al muy influyente entorno, tiende a separar, aislar a sus grandes jugadores. Ronaldinho es un exquisito solista, Messi también, Kaká otro tanto y Cristiano Ronaldo posiblemente el más brillante de todos. Todos tienen una particularidad común, juegan al revés: primero para ellos y después para el equipo. Cuando un periodista me preguntó recientemente qué me parecía Cristiano Ronaldo, le dije que para mí era un grandìsimo jugador, pero que yo no quisiera ser Rooney. Porque Rooney se le muestra una y otra vez, aparece sólo para definir una y otra vez, pero termina aburrido y sin la pelota que acapara Cristiano Ronaldo para hacer la penúltima pirueta que, todo hay que decirlo, con mucha frecuencia termina en la red, ya que su habilidad y potencia son poco menos que incomparables.

Si hablamos de los cracks de otras épocas comprobaremos que tanto Di Stéfano, como Cruyff, Platini, Pelé, Zidane, Zico, Schuster, y el mismo Maradona, eran parte de un colectivo. Apelaban a la sencillez para resolver las jugadas y sólo utilizaban los demás recursos: habilidad, gambeta, disparo... para llegar a los lugares donde no alcanza lo correcto, y sabían utilizar las distintas zonas del campo: dónde tocar, dónde gambetear, dónde encarar, dónde exponer las habilidades innatas.

Cristiano Ronaldo muchas veces 'gasta' una bicicleta llena de pedales, en zonas donde lo mejor es un simple toque. Y otras muchas se enreda en una gambeta inútil, cuando tiene un compañero solo en la boca del gol. Uno siempre tiene la impresión de que es un jugador aparte del equipo. Que el Manchester juega con diez y con Ronaldo. Asi y todo es tan fabuloso su repertorio de solista inspirado, que le alcanza y sobra para ganar partidos. Pero a mí me parece que sería mucho mejor jugador si invirtiera los términos y primero jugara para su equipo, y en los momentos precisos dejara brotar toda su inspiración, que de todos modos, siempre tiene que estar al servicio del equipo. Si el fútbol es inspiración y conocimientos, digamos que los conocimientos futbolísticos de Ronaldo están muy lejos de su extraordinaria inspiración. Tiene una gran ventaja: es joven y puede aprender. Y una gran desventaja, su carácter de estrella mundial lo impulsa permanentemente a jugar más para las cámaras de televisión y los flashes de los fotógrafos, que para su equipo. No es fácil vivir en las alturas conversando con las nubes. Y mucho más difícil aterrizar para integrarse a sus compañeros.

Ángel Cappa para Marca (España) - 23 de mayo de 2008

La tristeza de la pelota II

Lo dan todo. Con una entrega tan generosa que es imposible no conmoverse. Dejan de lo que tienen en cada pelota dividida, en cada salto, en cada carrera. El esfuerzo es máximo. Juegan con un espejo enfrente donde ven su propia imagen con otra camiseta. Hasta ahí estamos en presencia de un espectáculo vibrante. Tan vibrante como plano. Se enfrentan Liverpool y Chelsea. El talento es un intruso que se cuela de vez en cuando en alguna jugada individual, o en alguna asociación aislada. Mucha lucha en el medio de la cancha, pierna fuerte, carácter firme. Intentan ganar un mínimo espacio para meter un pelotazo largo a Drogba o Torres, y a buscar el rebote. Y lo buscan en serio. Llegan y también lo disputan en serio. Nadie mira ni se acomoda. Todos corren y mucho. Tal vez por eso no tienen tiempo de jugar. Es que a tanta velocidad, con tanto vigor, es dificilísimo tener precisión. A veces lo logran y sale una jugada electrizante.

Hay que admitir que aguantarlos, para los rivales, es dificil porque lo que hacen lo hacen con absoluta decisión y convicción. También viven del error. Si sorprenden al adversario mal parado, si alguien resbala, o falla en un despeje, salen en contragolpe a velocidad de vértigo. Y llegan con muchos jugadores. Son contragolpes fulminantes. Si estàs tomando un café, por ejemplo, y desviaste la vista para un sorbo, te lo pierdes seguro.

Así son el Liverpool y el Chelsea y así jugaron esta semifinal. Abonados a la intensidad, alejados del buen fùtbol, del toque, de la elaboraciòn, de las paredes, de las gambetas, de la creación. La pelota va y viene sin pausas. El gol suele resultar o de una jugada individual, o de la fortuna que también juega.

El resultado final tiene mucho de casualidad. Aunque es cierto también que dentro de esta tónica, el Chelsea fue mejor. Tuvo más iniciativa y yo creo que mereció el triunfo. Ahora enfrentará al Manchester United que hasta estos últimos partidos de la Copa de Europa, tenía una filosofìa diferente. Ahora también tengo dudas, pero seguro que será una final para no perdersela. Simplificando, dirìamos que será algo asì como el músculo frente al talento.

Ángel Cappa para Marca (España) - 1° de mayo de 2008

Wednesday, May 21, 2008

Saltan las alertas

El jovencísimo jugador del Barcelona Bojan Krkic, de 17 años, renunció a la convocatoria de la selección española para el torneo europeo de naciones. Dijo que está agotado y necesita reponerse. También, que desde hace dos años no para de jugar en su club y en las selecciones menores de España, incluidos un mundial y dos torneos europeos de su categoría. Lo primero que a uno se le ocurre es pensar: ¿Cómo es posible que un chico de apenas 17 años confiese agotamiento mental y físico por la sucesión de partidos? Para evitar suspicacias --cosa que no pudo de todos modos-- dijo que siempre estará a disposición de su seleccionado cuando lo necesiten.

Llama la atención de qué manera tan rápida y fulminante el sistema comercial del fútbol devora a sus mejores exponentes. Bojan es una de las promesas de más talento del fútbol español. No complica lo sencillo por lucimiento personal, como ocurre con otras estrellas del firmamento mundial --Cristiano Ronaldo, por ejemplo--, entiende el juego y es goleador. El criterio comercial que se impone en casi todas las actividades de nuestra sociedad --y también en el fútbol-- hace que nunca se repare en los daños colaterales, y en este caso en un jugador al que no le respetan el tiempo de maduración.

En una reciente conversación que tuve con Johan Cruyff para el diario "Marca", surgió el nombre de Gago, que apenas con 20 años llegó al Madrid y a los cuatro entrenamientos lo hicieron debutar, en la temporada anterior, para disimular los malos resultados y el mal juego de entonces, con la mentira de un "proyecto joven de futuro" que jamás existió.

Por suerte, los padres de Bojan y el mismo jugador se defendieron de la trituradora que es el entorno del fútbol, y se concedieron unas imprescindibles vacaciones para un chico abrumado con tensiones y obligaciones impropias de su edad.

No se trata de renegar del negocio del fútbol, sino de impedir que sea ese criterio el que se imponga. El dinero debe acompañar al deporte, si es profesional, pero los valores y decisiones deben ser deportivos en primer lugar. De ese modo, inclusive estaríamos defendiendo el negocio, mejorando el nivel del juego. Con este gesto de Bojan, ¿entenderán de qué se trata? Me permito sospechar que no.

Ángel Cappa para El Comercio (Perú) - 19 de mayo de 2008

La última caída de los dioses

La temporada pasada se anunció y en esta el edificio futbolístico del Barcelona se derrumbó estrepitosamente. La goleada que recibió en el Bernabéu por parte de su más íntimo enemigo lo dejó patas para arriba en un callejón sin salida. Y como ocurre en estos casos, la salida la encontraron despidiendo al entrenador.

De todos modos hay que decir también que después de cinco años dirigiendo un equipo de fútbol profesional, tal cual están las cosas, es difícil que alguien no sufra el desgaste de las relaciones que se produce. No es sencillo mantener el equilibrio entre la amistad y la autoridad, entre el compromiso y el egoísmo, sobre todo después de ganar reiteradamente. Hubo jugadores de este Barcelona que se quedaron conversando con las nubes en las alturas del éxito y comenzaron a deteriorar la unión y la fuerza del grupo.

También hubo abandono de los valores futbolísticos que hicieron de este equipo uno de los dos o tres que mejor jugaban en el mundo. Habían logrado la participación colectiva permanente para tener la pelota y para recuperarla y terminaban las jugadas con contundencia y fantasía. Poco a poco los delanteros dejaron de colaborar en la recuperación, los de atrás se refugiaron junto a su arquero y los del medio no daban abasto para subir y bajar sin ayudas. En definitiva se rompió el criterio colectivo.

Solo quedaba la inspiración individual que apenas sirvió para disimular los defectos serios de funcionamiento. Entonces sobrevino lo de siempre: la desbandada. Los jugadores más determinantes se borraron del esfuerzo colectivo, otros miraban para arriba desentendiéndose del grupo, y los menos hacían lo que podían pero resultaba insuficiente. El entrenador confió en la amistad que siempre brindó para volver al compromiso. Se quedó solo. Para colmo empezaron a decir de boca para afuera lo que los hinchas y los medios querían escuchar: hay que trabajar, hay que luchar, hay que sufrir, hay que ser prácticos. La cosa, indudablemente, iba por otro lado. Había que recuperar el toque, el placer de jugar, el buen fútbol y dirigir el esfuerzo hacia esos valores que eran los suyos.

El fin de un ciclo siempre es el comienzo de otro y el Barcelona tiene con qué: jugadores de gran nivel y un entrenador nuevo, Guardiola, con inteligencia, personalidad, gusto por el juego, inquietudes, y el estilo del club como bandera irrenunciable. Volverán, sin duda. El fútbol los está esperando.

Ángel Cappa para El Comercio (Perú) - 12 de mayo de 2008

Jóvenes o viejos

Cuando a uno le parece que la estupidez llegó a su límite y que es imposible darle otra vuelta de rosca, los dirigentes del fútbol demuestran que nada es imposible. Ahora está de moda en España llamar a entrenadores jóvenes sin experiencia para dirigir a equipos profesionales. No tendría nada de malo. Pero tampoco de bueno. En otros tiempos la moda era la experiencia. Nadie quería a un técnico que no fuera experimentado. Hubo una época, inclusive, en que los italianos eran los preferidos. Ustedes preguntarán ¿qué italiano?, ¿quién?, lógicamente.

Bien, para los señores que dirigen los clubes de una de las ligas más importantes del mundo, eran preguntas inútiles. La respuesta era: "Cualquiera, pero italiano". Y el razonamiento, si así se le puede llamar, era que los italianos --así en plural-- hacían rendir a sus equipos. Bueno ahora el tema es "los jóvenes", también en plural. ¿Por qué? Porque tienen entusiasmo, energía y métodos nuevos, dicen.

Hagan el favor de no preguntar qué métodos porque no sabrían qué contestarles, ya que evidentemente no tienen ni idea de métodos ni de lo que dicen. ¿Se imaginan un entrenador que sea un negado y encima entusiasmado y enérgico? Es que los dirigentes --miren que los conozco de muchos países y en equipos de distinto calibre-- parecen cortados por la misma tijera, como decía mi abuela.

Ser joven, tener experiencia o haber nacido en un país determinado, no explica nada ni justifica nada. Se puede ser joven y muy mal entrenador, tener experiencia y no saber nada, haber nacido en tal o cual país y ser un pésimo entrenador. Pero las cosas en este mundo futbolístico son así de ridículas y más vale no tomárselas muy en serio. El 'Gitano' Juárez, inspirador del menotismo, viendo a Menotti muy preocupado en sus comienzos, le preguntó: "Ahhhh.. ¿pero vos te tomás esto en serio?". "Claro --respondió Menotti--, ¿cómo si no?". "Noooo, mi viejo, esto es joda, ya verás cuando conozcas mejor a los dirigentes...". Un profeta el 'Gitano'.

Ángel Cappa para El Comercio (Perú) - 5 de mayo de 2008

Sunday, May 4, 2008

El Madrid de un estilo a otro

El Real Madrid (casi) campeón demuestra una verdad que la urgencia del entorno futbolístico (medios de comunicación, empresas patrocinadoras, televisión, empresarios, dirigentes, etc.) ha ido desplazando hasta convertirla en un deseo gracioso: hacer un equipo lleva tiempo. No menos de un año.

Venía el Madrid de un estilo --el de Capello-- que no repara en la construcción de la jugada porque no le interesa. Basa su estructura en el esfuerzo defensivo y la mentalidad emprendedora, pero no en el buen juego. Naturalmente, proyectos de esa naturaleza necesitan el oxígeno de jugadores excepcionales porque serán ellos quienes tendrán la responsabilidad individual de ganar los partidos. Siempre son los jugadores, es verdad, pero la diferencia está en su aporte dentro de un criterio colectivo, o su aventura en solitario más próxima al heroísmo que al juego.

De esa manera de jugar el Madrid, que cesó a Capello, a pesar de haber logrado el campeonato, por no coincidir su forma plana de entender el juego con el paladar madridista, pasó a Schuster con la esperanza de que el equipo jugara un poco mejor aunque sea. Y como el fútbol no es teórico, para ese fin el nuevo entrenador tuvo que ir ensayando, viendo en los mismos partidos las opciones que tenía. Entonces fue descubriendo detalles que resultan fundamentales. Por ejemplo, que Gago juega mejor como único volante central, que Higuaín es delantero y no volante, que Guti es el mejor centrocampista creativo que tiene el Madrid, impecable en el último pase; y que Raúl es delantero, goleador, habitante del área, aunque esto último no es demasiado difícil de advertir en razón de sus antecedentes. Todo el mundo lo sabía, aunque Capello diera muestras de lo contrario haciéndolo jugar toda la temporada pasada de volante. Y no solo él cometió ese error (Raúl hizo 3 goles esa temporada), sino los demás entrenadores que durante tres años lo alejaron del lugar donde más rindió y sigue rindiendo.

Todas estas cuestiones se fueron puliendo y acomodando en los partidos, hasta llegar al final de la Liga Española con el equipo definido. No fue otra cosa que la lógica del fútbol puesta de manifiesto una vez más. Claro que los equipos tipo Capello en realidad no necesitan ese tiempo. Desde el primer día juegan igual que si uno los ve cinco años después. Los jugadores y los equipos crecen desde la libertad para jugar, para crear. Nadie crece en las limitaciones tácticas, en las prohibiciones. O atacando con pelotazos largos ('palla lunga') y mucha lucha para disputar los rebotes.

El Madrid es (o volverá) nuevamente campeón, pero además este año ganó algo sumamente importante para el futuro: reanudó un estilo de acuerdo con su prestigio.

Ángel Cappa para El Comercio (Perú) - 28 de abril de 2008

Monday, April 28, 2008

La tristeza de la pelota

Dice mi amigo y maestro Cesar Menotti que jugar bien es quitarle posibilidades a la suerte. Si se enfrentan dos equipos que juegan a que el otro no juegue, que confían en el orden más que en cualquier otra cosa, y por supuesto más que en los jugadores capaces de sorprender, de inventar y de cambiar el rumbo de un partido, la suerte ocupa un lugar preponderante. Porque de ese modo los goles son, generalmente, producto de la casualidad más que del escaso juego.

El Liverpool y el Chelsea son parecidos en la concepción del fútbol y en otros muchos detalles como la entrega, la intensidad de la disputa, el sacrificio táctico y cuestiones por el estilo. Son maneras de interpretar este juego, tan válidas como otras y tan respetables todas. Por eso cuando se enfrentan uno tiene la impresión de ver el mismo partido del derecho y del revés, donde la pelota es un elemento casi secundario que hay que quitarse de encima para cumplir con los deberes y el orden establecido.

La cuestión es qué hacer después de la fricción, porque siempre hay fricción, ya que la pelota está siempre dividida, casi nunca los jugadores de uno y otro equipo reciben libres y con tiempo para resolver. Ambos equipos buscan más los rebotes que la jugada limpia, apuestan más a meter la pelota en el área desde lejos que a llegar tocando. Salen partidos vibrantes y planos en la misma proporción. Quizá algún jugador en algún momento nos deja algo: un buen pase, una gambeta, y tal vez, aunque en este caso muy improbable, un amague. Y eso será todo que para algunos, con todo derecho, es mucho. Empataron en todo, también en el resultado porque son tan parecidos que parecen iguales. Como dijo Rubén Darío de la princesa, la pelota está triste, ¿qué tendrá la pelota?

Por Ángel Cappa para Marca (España) - 24 de abril de 2008

Monday, April 21, 2008

Banfield busca técnico y suena Ángel Cappa

La derrota ante Independiente obliga a buscar un entrenador para finiquitar el interinato de Jeréz. El ex DT de Racing es uno de los nombres que más se escuchan en el sur. También suenan Veira y Juan Ramón Carrasco

La derrota frente a Independiente pegó duro en el plantel de Banfield. Es que El Taladro estaba muy bien posicionado al principio del Clausura para buscar la clasificación a las copas internacionales. Luego, llegaron los cortocircuitos de la dirigencia con Juan Manuel Llop que derivaron en el despido del entrenador y en la llegada de Jorge Jeréz al frente del equipo. Pero el interinato no logra enderezar la pobre campaña del equipo en el Clausura y la ilusión por las Copas se va esfumando de a poco.

Para colmo, el pésimo nivel que demostró el equipo en la goleada frente a Independiente, obligaría a los dirigentes a conseguir un entrenador para la última etapa de la temporada.

Por estos días, los nombres que suenan por Banfield son innumerables. Se escuchó el de Ángel David Comizzo, ex jugador del club, pero El Flaco está muy bien en Talleres de Córdoba. Entonces, los cañones ahora apuntan a otro viejo conocido: Ángel Cappa.

El ex entrenador de Racing, que ya dirigió a Banfield en dos oportunidades, sería el nombre más firme que busca la dirigencia para el amndo del primer equipo.

En estos momentos, Cappa reside en Madrid donde colabora con medios de comunicación españoles. Su último trabajo fue en el Sundowns de Sudáfrica, donde salió campeón en la temporada 2006.

Además, suenan los nombres de Héctor Veira, otro entrenador conocido, ya que denutó en la profesión dirigiendo a Banfield en la década del 70, y el uruguayo Juan Ramón Carrasco.

Fuente: Infobae - 21 de abril de 2008

¿Dónde están los arqueros?

Para Óscar Ibáñez, el último gran arquero que vi

Hagan la prueba y verán. Recorran mentalmente los principales equipos de las ligas más difundidas y comprobarán que no hay un solo arquero al que podamos llamar crack. Por el contrario, se asombrarán de la cantidad de atrocidades conceptuales que cometen casi todos. Les cabecean delante de sus caras, van al suelo antes que cualquier insinuación de los atacantes, no salen nunca y cuando lo hacen regalan goles fáciles porque calculan mal y se quedan manoteando el aire.

Oliver Kahn, uno de los más reconocidos mundialmente, cometió errores de ese tipo casi inconcebibles en la eliminatoria con el Getafe de España. Le dio el gol a Contra en el partido de ida, tirándose al suelo con los pies hacia adelante y la cara mirando a su arco por miedo al pelotazo, y antes había regalado otro calculando mal en un centro, pero el cabezazo fue al palo. Y en Getafe, en el primer gol del equipo español, primero se tiró al suelo y después levantó un brazo para detener un disparo que si se hubiera quedado quieto le pegaba en el pecho. En fin, una calamidad para que veamos la distancia enorme que hay, a veces, entre la fama y la realidad, o como dice el tango, entender que "la fama es puro cuento".

Maxi, del Atlético de Madrid, le hizo un gol a Valdés del Barcelona, hace poco, en el estadio Vicente Calderón de Madrid, que es para no creer. Tiró desde la derecha prácticamente sin ángulo y la metió en el segundo palo ajustado porque el arquero del Barcelona se quedó pegado a la raya abrazado al primer palo. Si hubiera dado un solo paso adelante, habría sido imposible que le hiciera ese gol. Y ante el Recreativo de Huelva, el mismo Valdés atajó un cabezazo que el árbitro dio gol porque cometió dos errores asombrosos: primero estaba en la misma línea de gol, casi con los pies adentro del arco y así es muy difícil que no te metan con pelota y todo, y segundo movió la pelota hacia adelante, instintivamente, en vez de poner la mano arriba del balón y dejarlo quieto (estaba sobre la línea). Como les digo, da la impresión de que se terminaron los cracks en el arco. Y no hablemos de salir jugando porque la mayoría no tiene ni idea o le pega muy mal a la pelota. El mayor mérito de muchos de los arqueros actuales es que nacieron hace poco, y por lo tanto tienen el vigor necesario para volar de un lado para el otro. Pero si tienen que pensar o anticiparse a la jugada, la van a buscar adentro con toda seguridad.

Ángel Cappa para El Comercio (Perú) - 21 de abril de 2008

Monday, April 7, 2008

El Arsenal, un acto de amor

En los dos recientes enfrentamientos seguidos, el Arsenal y el Liverpool de Inglaterra nos mostraron la cara y la cruz del fútbol. Son representantes de dos estilos antagónicos o, mejor dicho, de dos formas opuestas de interpretar este juego.

El Arsenal entiende que no hay mejor camino para ganar que jugar asumiendo los riesgos que ello implica. El Liverpool se especializa en dificultarle al rival la posibilidad de jugar, despreocupándose de la otra faceta, la siguiente, la que pregunta ¿qué hacemos? cuando recupera la pelota. Eso lo deja librado a la aventura personal de uno o dos jugadores: Gerrard y Torres generalmente. Con decir que Reina, su arquero, es uno de los jugadores que más situaciones de gol genera con pelotazos largos, más o menos tendremos una idea de su propuesta.

El Arsenal logra en todo momento la participación activa de todos sus jugadores. Todos están implicados siempre: para la recuperación y también para la circulación de la pelota. En el Liverpool cada jugador tiene un manual de obligaciones defensivas y otro de limitaciones con la pelota: defienden todos, juegan algunos. El Arsenal con su juego es respetuoso de la herencia que nos dejó la historia del fútbol, de sus mejores jugadores, de los mejores equipos, de la gente, del espectáculo, del orgullo de sus propios jugadores. El Liverpool solo respeta el resultado y considera todo lo demás como desvaríos románticos propios de perdedores.

Sin embargo, en los torneos largos, donde la mera especulación no suele tener la misma eficacia que en los partidos eliminatorios, el Liverpool, un grande de Inglaterra y del mundo, en los últimos años se acostumbró a considerar el cuarto puesto como un éxito. En cambio, el Arsenal casi siempre disputa los primeros lugares en todos los torneos donde interviene.

Más allá de los resultados hay una cuestión que no solemos confesar y que, a mi juicio, es primordial: el fútbol es un acto de amor. No se puede jugar sin amar este juego, sin amar la pelota. Por eso el Arsenal, indirectamente, hace del fútbol lo que el fútbol es: una excusa para ser feliz. Mientras que el Liverpool solo es feliz si gana, y esa felicidad le dura lo que duran el éxito o el fracaso: un instante. Mañana volverán a enfrentarse en un partido decisivo. Los que amamos el fútbol ya decidimos quién es el ganador.

Ángel Cappa para El Comercio (Perú) - 7 de abril de 2008

El toque como instrumento

Al parecer y después de muchísimos años de oscurantismo, la selección española ha elegido el buen fútbol como estilo. Durante la dictadura franquista se acuñó un concepto tan escalofriante como falso: la furia. También se hablaba de raza para nombrar alguna jugada plena de garra y entusiasmo.

Curiosamente, aún en esa época tan despreciable, hubo una selección española que ganó el europeo de 1964 (único título de España en torneos oficiales importantes), con valores totalmente diferentes a los pregonados. En ese equipo jugaban Iribar, Amancio, Del Sol, Luis Suárez, Fusté, Pereda y La Petra, entre otros, todos ellos jugadores de notable calidad y buen gusto, que nada tenían que ver con la grosería de la furia o la raza.

Sin embargo, esa idea de fortaleza física, sudor y lágrimas perduró hasta estos días (y aún perdura en muchos sectores) y dificultó la consideración de algunas generaciones de muy buenos jugadores, empezando por la 'Quinta del Buitre', por ejemplo.

La aparición ahora, nuevamente, de futbolistas de clase como Iniesta, Xavi Hernández, Cesc Fábregas, Xabi Alonso, David Silva, David Villa, Vicente, Jesús Navas, Diego Capel, Bojan Krkic y muchos otros se está imponiendo a los prejuicios y está ganando un lugar preponderante en el fútbol español, a tal punto de ejercer el liderazgo de una nueva manera de entender y vivir este juego.

No iban bien las cosas para la selección española en la fase de clasificación para el europeo, porque insistía en no definir una disyuntiva que arrastra como una condena: el fútbol de toque que propone la calidad de los jugadores, o la furia como rasgo distintivo.

En los momentos decisivos, Luis Aragonés apostó por el trío de mediocampistas que mejor interpretan el fútbol de toque en España: Iniesta, Fábregas y Xavi Hernández. Y ganaron con amplitud los dos partidos más importantes para clasificar a España. Y los ha mantenido en los últimos amistosos que también ganó España: contra Inglaterra en Wembley y contra Francia e Italia, en España.

Aún le faltan a la selección española detalles que afirmen el estilo, como la aceleración en los últimos metros y una mayor potencia de definición, pero el camino está señalado, por fin. Y como siempre, el buen fútbol genera esperanzas y despierta la ilusión de todos.

Ángel Cappa para El Comercio (Perú) - 31 de marzo de 2008

Wednesday, March 19, 2008

La liga se estrella

Ahora todo el mundo coincide: si el Real Madrid sale campeón, será porque los demás fueron peores. Es un síntoma. La Liga Española hace rato que está perdiendo una cualidad esencial: el buen juego. No hay un equipo que juegue bien regularmente. Hay partidos más o menos buenos, y cuadros que tienen actuaciones aceptables, pero en general prevalece la ideología de la inmediatez y el resultado sin argumentos.

El vocabulario, que nunca es inocente, tiene frases reveladoras: 'fútbol directo', 'doble pivote', 'ganar como sea', 'hay que sufrir', y otras de la misma índole. Los cracks son cuestionados y aquellos que solían ser complementos útiles ahora ocupan los primeros planos. La temporada pasada, el Madrid ganó la liga con un juego infame y el éxito ocultó la realidad de un equipo sin fútbol. Este año es más o menos lo mismo. El Barza, apremiado por los resultados, abandonó los conceptos que lo hicieron jugar un fútbol brillante y recurrió al idioma de moda: hay que ser prácticos, hay que luchar y sufrir. Sufre, sí, pero gana menos que antes y juega peor.

Si España no modifica el punto de vista, su fútbol se convertirá en una liga estrellada, en vez de la liga de las estrellas que se nos vende actualmente. Y sin querer nos enfrentamos otra vez al negocio. Por eso los medios tienen mucho que ver en esto. A veces la verdad perturba, pero a la larga resulta mucho más beneficiosa.

Ángel Cappa para El Comercio (Perú) - 17 de marzo de 2008

Jugar para ser feliz

Dicen que los equipos italianos son complicados, sólidos, difíciles y prácticos. Dicen que en el fútbol actual no hay espacios. Dicen que el fútbol directo es el camino adecuado para buscar la victoria. Que el toque es ineficaz. Dicen que el sufrimiento reemplazó a la alegría en la filosofía del fútbol moderno. Dicen que hay que luchar porque con el fútbol no se puede jugar; es cosa seria.

Lo mejor de los buenos equipos de fútbol es que destruyen los tópicos más miserables con absoluta naturalidad. El Arsenal --posiblemente el equipo que mejor juega al fútbol en el mundo-- ignora todas las advertencias del miedo, pone la pelota contra el piso, alienta a sus jugadores a jugar, se propone guardar el respeto que merece la historia grande de este juego, y con el manual que escribieron los mejores del mundo, volvió a darle al Milan, en la Copa de Europa, uno de los más grandes bailes que se recuerden.

Para sorpresa de los tacticistas de la mediocridad, aparecieron espacios por todas partes, resucitaron las paredes y las gambetas, y el toque lució sus mejores galas. Los jugadores del Arsenal disfrutaban del privilegio de estar en un equipo que entiende el fútbol desde el placer de jugar. Los del Milan corrían detrás de la pelota y cuando lograban atraparla les duraba tan poco que tenían ganas de llorar o de cambiarse de camiseta.

Parecía que jugaban hombres contra niños. Y era al revés. Los hombres del Milan, tantas veces laureados merecidamente, no podían encontrarle la vuelta a un partido que gobernaban los niños del Arsenal, vestidos para la ocasión con el traje de la alegría, sin prejuicios absurdos, cobijados en los fundamentos que hacen del fútbol uno de los espectáculos más hermosos. Hace dos temporadas el Arsenal también eliminó a la Juventus, otro equipo serio y sólido, por entonces de Capello, que se comió otro paseo similar.

El Arsenal hace más de 10 años que juega con elegancia, buen gusto y eficacia. Con razón Fábregas no quiere irse de este equipo; difícilmente encontrará en cualquier otro las mismas condiciones para ser feliz. Si alguien les pregunta qué es jugar bien, háblenle del Arsenal. Jugando bien se gana, pero además qué cerca nos deja de la felicidad, ¿no?

Ángel Cappa para El Comercio (Perú) - 10 de marzo de 2008