Thursday, February 26, 2009

Riquelme opina sobre Huracán y Ángel Cappa

Juan Román Riquelme es una persona de pocas palabras, pero muchas veces las justas y necesarias. En la previa del duelo del domingo contra Huracán en la Bombonera, el Diez, quien volverá a la titularidad después de una lesión, aprovechó para tirarle flores al Globo: "Hoy en día es el equipo que a mí más me gusta ver jugar".

Mucho se habló en los últimos días de que Carlos Ischia lo iba a preservar para el choque del miércoles por la Libertadores contra el Deportivo Táchira en Venezuela. Sin embargo, Riquelme se recuperó y estará desde el arranque el domingo. "Con Huracán nosotros no podemos ni empatar porque si llegan a ganar los primeros se nos van a ir cada vez más lejos".

Elogió a Huracán, y lógicamente, a su técnico. "Cappa es un gran entrenador. Lo conozco desde hace mucho tiempo y le deseo lo mejor porque es una gran persona. Cada técnico tiene su estilo. He tenido la suerte de hablar mucho con él y me da gusto que hoy esté dirigiendo en nuestro fútbol", subrayó.

Fuente: Diario Olé - jueves 26 de febrero de 2009

"Yo me voy contento"

En la primera fecha, luego de haber derrotado 1-0 a San Martín de Tucumán, Angel Cappa dijo haberse ido feliz por el resultado pero no tanto por el juego. Anoche, sin embargo, las fichas se alteraron. Aunque reconoció el 2-0 de Gimnasia LP, el técnico dijo que "Huracán hizo un lindo partido", y agregó que se retiró "contento" del Ducó. "Lamento el resultado, pero el equipo me satisfizo. Hubo algunas distracciones en la defensa que nos costaron caro, pero fueron distracciones que ya resolveremos y no volverán a pasar", amplió Cappa ante la prensa, y finalmente también analizó que "cuando se da todo, se juega todo, también se puede perder, y hay que aprender de eso. Huracán terminó jugando muy bien, dio todo, como ya dije, y eso vale mucho".

Wednesday, February 25, 2009

Huracán 0 - Gimnasia (LP) 2

Huracán perdió esta noche la punta del torneo Clausura y el partido ante Gimnasia porque los platenses lo sorprendieron bien rápido poniéndose 2-0 arriba, y luego supieron resistir y conservar el resultado.

Diego Villar y Franco Niell lograron los goles para el equipo de Leonardo Madelón, a los 10 y a los 17 minutos respectivamente del primer tiempo del cotejo que se realizó en el Estadio Tomás Adolfo Ducó.

Huracán fue perseverante en todo momento, inclusive cuando desde los 16 minutos del segundo período sufrió la expulsión del marcador lateral Carlos Araujo por doble amonestación. Pero el arquero tripero Sessa estuvo inspirado y así el Globo no pudo evitar caerse de la cima, al tiempo que Gimnasia se revitalizó en su compleja lucha por la permanencia en la categoría.

Con estos tres puntos, de hecho, el equipo del Bosque está saliendo de momento de la zona de descenso directo y alcanza a Rosario Central en la Promoción.

Los primeros 17 minutos del pleito fueron de dominio completo por parte del ganador. Villar y Piatti fueron una verdadera pesadilla para los locales debido a todo lo que generaron por las bandas. En el visitante también se destacaron por ser profundos Niell y Roberto Sosa.

Como contrapartida, en ese cuarto de hora inicial Huracán pareció ausentarse en el campo de juego. Al Globo le faltó agresividad tanto para marcar como para elaborar con el balón. Y así llegó el primer gol, cuando Villar cabeceó con libertad luego de recibir un centro de Patricio Graff desde la izquierda.

Con el 1-0 en su favor, Gimnasia, en lugar de volcarse atrás para cuidar el resultado, siguió en la búsqueda de nuevas satisfacciones y así consiguió aumentar la diferencia. Hubo un buen pase de Piatti a espalda de Eduardo Domínguez y Niell definió suave y cruzado, hacia el palo derecho de Gastón Monzón. A partir de entonces todo fue del anfitrión, aunque su pecado consistió en carecer de ideas.

La segunda parte fue un monólogo de Huracán, porque Gimnasia decidió abroquelarse atrás y ceder la pelota y el terreno. Claro que los de Cappa atacaron sin juego asociado. Por eso su esfuerzo resultó enorme, pero por lo general procuró descontar mediante centros o remates desde fuera del área grande que fueron bien controlados por Sessa.

Finalmente Huracán se ganó el reconocimiento de su público, agradecido,a pesar del resultado adverso. Pero la verdadera fiesta la vivió Gimnasia, porque tanto dentro de la cancha como en las tribunas se valoró lo realizado por el equipo de Madelón.


Saturday, February 14, 2009

Inflados

Huracán jugó 20 minutos excepcionales y redondeó un partido para la historia, en el que pulverizó a un Racing que otra vez arrancó ganando y terminó goleado.

Concepto. Una palabra, una definición, un -valga la redundancia- concepto. Ahí radicó la diferencia fundamental entre este Huracán lujoso y este Racing penoso. Un Huracán de sangre caliente para recuperar la pelota achicándole los espacios al rival y mucha cabeza fría para no torcer el rumbo prefijado ni aun sorprendido a los diez minutos del encuentro con el 0-1; un Racing tibio de cuerpo y mente, incapaz de todo salvo de mandarse macanas tras macanas y ver cómo se le escurrió de las manos (bah, en realidad fue un torrente que le venció los dedos) un partido que inesperadamente empezó ganando.

"Seguí bailando, Racing seguí bailando, seguí bailando que te vas a enloquecer...", cantaban los del Globo, agrandados como desde hacía rato no se los veía, codeándose con quien tenían al lado para recordar cuándo fue la última vez que habían podido entonar de buena gana ese cantito. Desde ayer, tiene fecha: 13 de febrero del 2009, día en que Huracán ganó, gustó y goleó, reencontrándose con su mejor historia y sus mejores sueños.

Pero de concepto se trataba esto y el equipo de Cappa supo siempre a qué quería jugar. Y se encargó de refrendarlo en cada acción, incluso desde el error y la imprecisión, que abundó en los primeros minutos. Araujo, Leandro Díaz y Toranzo no sacaban la pelota con prolijidad, Bolatti quedaba muy solo en la defensa del ancho del mediocampo y Pastore todavía estaba moviendo el dial buscando una sintonía sin interferencias. Pero todos, al menos, lo intentaban: no revoleaban la pelota, trataban de darle un destino causal y no casual, entendían que en el "ancho para ser profundo", por citar una máxima del menottismo ilustrado que Cappa promueve, podía estar el secreto del éxito. En esa exigente idea Huracán se paró y no se movió ni un milímetro, por eso mereció su recompensa que llegó mucho más rápido que lo esperado, porque al cuarto de hora del partido había empatado con un golazo de Matías De Federico, tras una jugada exquisita con varios toques y "oles". Y en los 20 minutos siguientes llenó su cofre de oro, porque el equipo fue una verdadera máquina de fútbol de altísimo vuelo y contundencia que atomizó a Racing hasta reducirlo a la mínima expresión, por exagerar un poco.

¡Qué será de ti, Academia! Con esta realidad cuesta hasta la esperanza, aunque sea lo último que se pierde. Por lo pronto, por ahora Racing pierde partidos, los dos de este Clausura y ya tiene archivados siete goles en su arco. Pero lo que es peor: no hay un atisbo de reacción. ¿Por qué? Pueden ponerse en la coctelera montones de cuestiones, como el pésimo rendimiento individual, pero la falta de concepto asoma a la cabeza. Y la sensación de que Racing no juega a nada contrasta violentamente con Lanús hace una semana y ahora con Huracán. Y seguirá contrastando en la medida que el equipo sostenga esta hibridez sustentada en escasas ideas para jugar; en una alarmante pobreza anímica y en la ausencia de audacia desde el banco. Y si encima tiene enfrente a un Huracán de fútbol, es difícil no quedar despeinado y en ridículo.

Fuente: Diario Olé - sábado 14 de febrero de 2009